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El decreto 751: el interés nacional por sobre los derechos de los pueblos.

Fuente: EcuadorTV

Kati Álvarez y Patricio Chávez

El aparataje estatal, sea cual fuere el gobierno de turno, responde a los grupos de poder económicos y políticos del país. De ahí que no sorprende que, aunque un pueblo se pronuncie en favor de la vida de los llamados pueblos en aislamiento, al Estado no le importe en lo más mínimo, y acuda a la herramienta de declaración “de interés nacional” para establecer el Decreto 751. Esta herramienta, por cómo está conformado el Estado, es una argucia a través de la cual se oculta bajo el manto “del interés nacional”, los verdaderos intereses de los grupos de poder económico y político que han gobernado este país por décadas.

La pregunta número 7 de la consulta popular de febrero del 2018 hacía referencia a la ampliación de la Zona Intangible Tageiri Taromenane en “al menos” 50.000 ha. Es decir, que de las 758.051 hectáreas existentes se tendrían 818.501,42 ha. Y, además que se reduciría el área de explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, de 1.030 ha a 300 ha.

Fuente: Huffpost

Para viabilizar los resultados de la Consulta Popular, el gobierno de Lenin Moreno conforma una Comisión Interministerial compuesta por el Ministerio de Recursos No Renovables, el Ministerio del Ambiente, y el Ministerio de Justicia, hoy la Secretaría de Derechos Humanos. En el poco tiempo que tenía esta comisión interministerial, organizó reuniones con varios sectores y “expertos” en Pueblos en Aislamiento. El resultado, la convocatoria a una consultoría con la socialización de unos términos de referencia que direccionaban la ejecución del estudio a actores que contaban con información tan delicada como los puntos GPS de las viviendas de los Tageiri Taromenane. Es decir, esta consultoría estuvo en manos del mismo Estado, o mejor dicho, de personas que han trabajado para el Estado y provisto de información al mismo, como la Comisión Presidencial conformada en el 2013; y es necesario decirlo, esta información también la tiene el Ministerio de Recursos No Renovables.

Los informes con las recomendaciones del área de expansión consideraron la parte norte de la Zona Intangible que lindera con el Parque Nacional Yasuní.

Con respecto a la reducción de los bloques, la consultora sugirió intervenir en los bloques 17, 14, el campo Tiguino, y algún otro más.

Ahora bien, en verdad se tiene a unas familias no contactadas hacia el norte, fuera de la ZITT y que se movilizan por el territorio étnico waorani y el parque Yasuní. Sin embargo, el gobierno de Lenin Moreno y los ministerios toman la decisión de anexar 60.000 ha., en esta área, violentando los derechos de la nacionalidad Waorani, en claro desconocimiento de la territorialidad establecida por los Tageiri Taromenane, por los Waorani, y por la relación establecida de una u otra manera entre estos grupos e individuos. Esto sin duda traerá repercusiones en tanto las concepciones de defensa territorial de los unos y de los otros, esperamos, que el Estado asuma las consecuencias en cuanto a este desacierto.

Por otro lado, la supuesta reducción de los bloques petroleros no se dio, todo lo contrario, con el Decreto se busca legitimar las actividades extractivas en curso y planificadas en la zona de amortiguamiento, esto es en 400.000 ha. Se conoce que desde hace unos meses se realizan trabajos en el campo Armadillo, área donde se tiene información que reside y se moviliza un grupo en aislamiento. También, se han ampliado las operaciones de los campos 14 y 17 hacia el área del Parque Nacional Yasuní; el campo Tiguino, Cononaco y que la explotación del ITT va viento en popa.

Esta paulatina violación a los derechos de los pueblos, a los derechos a vivir, a sus territorios y autodeterminación, así como el irrespeto a la decisión del pueblo ecuatoriano de proteger a los Tageiri Taromenane, ocultos tras la declaración de interés nacional, sigue siendo una violación a los derechos a los que hace referencia la Constitución de la República del Ecuador y las normas internacionales con respecto a los Derechos Humanos y a los Pueblos Indígenas.

Indigna por tanto la tergiversación de un instrumento democrático fundamental garantizado en la Constitución como la Consulta Popular, la que es utilizada de manera mañosa acorde a los intereses de esos mismos pequeñísimos grupos. Se proponen por un lado preguntas insuficientes y por lo tanto tramposas, o de plano, se las ignoran con el fin conseguir en uno u otro caso la legitimidad necesaria para garantizar la permanencia de tal o cual gobierno. La Consulta Popular es convertida entonces en el “as bajo la manga” de la que el presidente de turno echa mano para salir voyante de una coyuntura política complicada.

Así entonces, y de acuerdo a los cálculos económico–políticos, la Consulta Popular se promueve o quebranta y se columpia de la pertinencia local a la nacional y de vuelta, según convenga. Finalmente, todo es un juego propagandístico bastante bien aprendido.

En necesario entonces plantearnos varias preguntas: ¿qué es “el interés nacional” ?, ¿en beneficio de quién o quiénes se lo promueve?, ¿es de interés nacional la vida de los Tagaeiri Taromenane, Waorani?, ¿cuánto vale la vida de estos pueblos?, ¿quién o quiénes deciden sobre ella?

El país no debe permitir que se siga dejando estos vergonzosos precedentes, y se rehúya la responsabilidad que todos tenemos con la vida de los pueblos en aislamiento, y con la misma Nacionalidad Waorani. Al fin de cuentas, el respeto a la vida y los derechos de los Tageiri, los Taromenane, los Waorani deben ser, al igual que el de todos los ciudadanos ecuatorianos, de las nacionalidades y pueblos del Ecuador, considerados de interés nacional.

Fuente: AFM

Es tiempo de parar el juego perverso que conjuga la legitimación del discurso de interés nacional a través de la manipulación de la Consulta Popular, y develar los reales intereses de los grupos de poder económico y político del país.

Bibliografia

  • Presión a los Territorios Tageiri Taromenane y otras Familias no Contactadas en la Amazonía Ecuatoriana. En Ciencia Política. Vol 12. Número 24. Universidad Nacional de Colombia.
  • Usos de suelos patrimoniales y ampliación de la ZITT. Geografías Imaginadas. Abya Yala, 2018
  • Zonificación Etno Territorial de 24 comunidades waorani ubicadas en Parque Nacional Yasuni, FEPP y Fundación Labaka, 2018
  • Historia de genocidio en grupos no contactados en El último grito del jaguar, Abya Yala, 2017
  • Lugares cargados de memoria. Aproximaciones hipotéticas sobre la construcción de identidad y territorio en los Tageiri Taromenane. Cuadernos de Antropología PUCE. 2016.

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