La creación de una instancia del Ejecutivo que combata a la corrupción fue una propuesta de campaña del entonces candidato Guillermo Lasso. El 9 de enero de 2021 el hoy presidente publicó en sus redes sociales “Habrá una auténtica Comisión Anticorrupción, respaldada por organismos internacionales y por el Gobierno del Cambio, que nos ayudará a recuperar lo robado y a eliminar la corrupción”, para ello el gobierno ha suscrito un convenio con ONU Ecuador.
Frente a esto, el Coordinador Nacional de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA), Germán Rodas Chaves, ha reaccionado categóricamente recalcando que una iniciativa así, para que funcione, debe tener independencia frente al poder. Si bien es importante el involucramiento de organismos internacionales especializados, aún no está claro el rol que cumpliría la ONU por lo que puede prefigurarse que el anuncio termine con una oficina más del Ejecutivo que no investigue ni ponga el dedo sobre la llaga, sino que más bien sea obsecuente con el poder.
Es fundamental escarbar en los antecedentes de la fallida “Comisión Anticorrupción” de Lenin Moreno, que como bien recuerda Rodas, sus miembros terminaron demandando al Estado por más de USD 1 millón por “incumplimientos”. Para recuperar lo robado, se debe generar un verdadero Sistema Nacional Anticorrupción que involucre y establezca mecanismos de articulación de información entre diversas instituciones con el fin de detectar y prevenir el cáncer de la corrupción.
