Levantamiento de octubre, preludio del ascenso de la lucha popular

Levantamiento de octubre, preludio del ascenso de la lucha popular

Gustavo Vallejo

I. Antecedentes y luchas que precedieron a octubre 2019 y el dispositivo que encendió la llama.

 Rafael Correa ganó las elecciones de 2006 como resultado del hartazgo a la vieja clase política fruto de una crisis de legitimidad del sistema político que a su vez estaba imbricado con la crisis en la esfera económica. La consigna de “fuera todos” de los forajidos que sacaron del poder a Lucio Gutiérrez reflejaba la realidad de ese momento. Luego de 10 años en el gobierno, la revolución ciudadana y su líder carismático –populista- Rafael Correa generó una nueva crisis de legitimidad[1], que hace que el único candidato de su tienda política con capacidad para ganar las elecciones de 2017 sea Lenin Moreno, que efectivamente lo hace con un resultado muy ajustado y con fallas del sistema informático del Consejo Nacional Electoral que generaron sospechas en los resultados. La ausencia de Correa en la papeleta electoral se explica en gran medida por el nivel de deslegitimación que sufre y de la posibilidad cierta de perder esas elecciones, más que por vocación democrática de alternabilidad.

Bajo la presidencia de Rafael Correa, se gestaron importantes luchas del campo popular: los trabajadores agrupados en el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) fueron críticos con la Constitución de 2008, ya que limitaba los derechos de los trabajadores y bajo eufemismos como la externalización mantenía la tercerización laboral. Fue el primer movimiento social nacional que se movilizó en contra del Régimen. El 30 de mayo del 2015, se conformó la Comisión Nacional Anticorrupción como iniciativa de las organizaciones sociales (FUT, CONAIE, FP, entre otras), ya había indicios de corrupción en la gestión de gobierno. El movimiento indígena con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN) y el Consejo de Pueblos y Organizaciones de Indígenas Evangélicos del Ecuador (FEINE) se juntó en el 2007 para hacer frente a la Ley de Recursos Hídricos. En el 2010, los movimientos feministas comienzan a expresarse como movimiento orgánico con mayor fuerza en sus demandas, especialmente las relacionadas con la soberanía de su cuerpo, frente a un gobierno que lo definen de corte clerical, machista y patriarcal.  La Marcha por el Agua, la Vida y la Dignidad de los Pueblos que ingresó a Quito el 22 de marzo de 2012, agrupó al movimiento sindical, indígena, estudiantes, maestros, servidores públicos, ecologistas, entre otros; fue una de las manifestaciones más numerosas y que elaboró una agenda de 19 puntos en el que se incluían entre otros: parar las concesiones mineras, eliminar el decreto para el despido de funcionarios públicos y parar la criminalización de la protesta social. Los ecologistas encabezaron la protesta por el Yasuní. Una de las acciones más fuertes fue el 27 de agosto de 2013, cuando miles de manifestantes en Quito fueron reprimidos duramente y las más de 700 mil firmas presentadas para la convocatoria a Consulta Popular el 12 de abril del 2014 no sirvieron, por una serie de “tecnicismos” utilizados por el CNE para invalidar más de 180 mil firmas. El 13 de agosto de 2015, el Colectivo de Organizaciones Sociales (FUT, CONAIE y FP) convocó a un Paro Nacional en contra del Régimen que generó una gran adhesión a nivel nacional y en cuyas motivaciones estaban entre otras: el retiro del financiamiento estatal al fondo de jubilación del IESS, el incremento del extractivismo, el incremento de las tarifas eléctricas, el Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea (UE), la criminalización de la protesta social y que estremeció en cierta medida la estabilidad del Régimen. El proceso de acumulación de fuerzas del campo popular por tanto crece en las entrañas mismas del gobierno de Rafael Correa. No podría entenderse la fuerza del levantamiento popular de octubre de 2020 sin conocer los actores y motivaciones que llevaron a que el campo popular esté en guardia o listo para actuar en las protestas.

Cabe mencionar que durante el gobierno de Moreno el campo popular dio un respiro al nuevo régimen que se habría comprometido a abrir un diálogo nacional para la gobernabilidad en el marco de un “gobierno del pueblo para el pueblo”, la consulta popular convocada el 02 de octubre del 2017 y que se realizó el 04 de febrero del 2018 abonó a un lapso de espera de los movimientos sociales; sin embargo en los meses de agosto y septiembre el campo popular (CONAIE, FUT, FP) inicia nuevamente movilizaciones en contra del incremento del precio de la gasolina, el incremento de salarios y la pretendida implementación de medidas económicas de corte neoliberal.

La purga interna realizada por Moreno en contra del sector correista al interior de Alianza País (AP) generó una ruptura de su Movimiento, el posterior encarcelamiento por actos de corrupción de su vicepresidente Jorge Glas y la ruptura definitiva con el expresidente Rafael Correa al que acusó de corrupción, autoritarismo y despilfarro de los fondos públicos. A partir de eso, pequeños sectores sociales afines al correísmo intentaron articularse orgánicamente para protestar en contra del régimen de Moreno[2]; esos mismos sectores que participaban en las contramarchas organizadas por Correa para “hacer frente” a las movilizaciones contrarias a su gobierno; esos que apoyaban el autoritarismo, la confrontación, el extractivismo, el machismo, corrupción y el despilfarro de los fondos púbicos; esta grave contradicción le hizo perder legitimidad frente a la mayoría de los ecuatorianos.

El 01 de octubre de 2019, el Gobierno de Moreno anunció la eliminación de los subsidios a los combustibles en el marco de los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la Carta de Intención firmada el 11 de marzo de ese año, el dispositivo final se había activado y las llamas abrazarían los días siguientes a la nación completa

II. Acciones del campo popular y del gobierno en el levantamiento de Octubre (breve cronología)

 El 02 de octubre de 2019, convocan a un Paro Nacional contra las medidas económicas el FUT, CONAIE y FP. El gobierno nacional suspende a partir del 03 de octubre las clases en los establecimientos de la Costa y Sierra. Asimismo, el 03 de octubre se iniciaron las protestas con una fuerte presencia del sector del transporte, especialmente los taxis, contra el incremento de los combustibles, a lo que se sumaron trabajadores, estudiantes, maestros, feministas, ecologistas, colegios profesionales, pobladores de sectores periféricos y una serie de actores de la mayor diversidad; en Guayaquil se dan connatos de vandalismo (El Mercurio, 03 octubre); el gobierno decreta el estado de excepción a nivel nacional.

El 04 de octubre se dispone la movilización de 24 mil efectivos de la fuerza pública, se detienen a dirigentes indígenas y del transporte. El 05 de octubre, el sector del transporte, luego de una reunión con el Régimen aclaró que no tiene nada que ver con las acciones de protesta, que lo suyo implicó la no circulación porque no tenían garantías para hacerlo; sin embargo, algunas cooperativas de transporte desautorizaron a sus dirigentes y continuaron en las protestas. En Chimborazo, 50 militares fueron retenidos en la comunidad de Nizag que luego de varias horas fueron liberados, este mismo día la CONAIE anuncia un estado de excepción en territorios indígenas para militares y policías (GK, 05 octubre).

Fuente: RT

Entre el 5 y 6 de octubre, se contaban decenas de carreteras y vías cerradas especialmente en el Sur, Centro y Oriente del país, el movimiento indígena, los barrios populares de zonas periféricas y el pueblo en general se sumaron a las acciones de hecho. En las principales ciudades del país como Quito, Guayaquil, Cuenca se realizaron grandes movilizaciones de sectores urbanos, estratos medios y bajos que sufrieron una fuerte represión de la fuerza pública. El incremento de los pasajes y de víveres de primera necesidad hizo que la inconformidad fuera en ascenso. El 6 de octubre muere el primer manifestante en Molleturo Cuenca.

Para el 7 de octubre varios centros de producción agrícola en Bolívar, Cotopaxi, Tungurahua y Pichincha son atacados y en algunos casos sufren daños importantes. En horas de la noche de forma masiva miles de indígenas ingresaban a Quito, Moreno había cambiado la sede de Gobierno a Guayaquil y la alcaldesa de esa ciudad decidió cerrar el puente de la Unidad Nacional por “precaución” recurriendo a la Policía Nacional, Ejército y Policía Municipal, volquetas de la Municipalidad; fueron utilizadas para bloquear el paso. En su intervención manifestó que habrá cero tolerancias “para ladrones en pandilla y a los agitadores a sueldo que han caotizado la ciudad” (El Comercio, 07 octubre del 2019). La Universidad Politécnica Salesiana, Universidad Central, Politécnica Nacional, Pontificia Universidad Católica del Ecuador y posteriormente la Universidad Andina abren los “Centros de Paz y Acogida” para los integrantes del movimiento indígena. El presidente Moreno en cadena nacional manifestaba que no son manifestaciones sociales de descontento o protesta; sino acciones de saqueo y violencia, que se buscaba romper el orden constituido y dar un golpe de Estado, que había individuos externos pagados, que Maduro junto a Correa estaban detrás de las acciones, que los corruptos están tras las manifestaciones, que se financian con el dinero robado, finalmente manifestó que estaban en firme las medidas adoptadas ya que los subsidios benefician a los contrabandistas. Todo este relato fue creado sobre la base del mayoritario rechazo hacia Correa que existe en el país, igual que su predecesor Moreno intentó crear falsamente un intento de golpe de Estado. Varios pozos petroleros en el Oriente son tomados por manifestantes y se afecta la producción petrolera; este día ya el país estaba convulsionado, la toma de Gobernaciones había iniciado y terminaría con la toma de manifestantes a 7 gobernaciones; este día la CONAIE, FUT y el Colectivo de organizaciones sociales convocó a una Paro Nacional para el 09 de octubre.  Este día muere otro ciudadano en el sector de San Roque.

Para el 8 de octubre 84 vías en 21 provincias estaban cerradas según el ECU 911. La Asamblea Nacional fue tomada por los manifestantes, que fueron desalojados violentamente. Las protestas crecen en todo el país. En el sector de Santa Rosa en Machachi fue incendiada una tanqueta militar. El presidente Moreno decreta el toque de queda a partir de las 20h00.

El 09 de octubre día de convocatoria al Paro Nacional las protestas se multiplican, una enorme marcha se dirige al centro de Quito, la Cruz Roja suspende sus actividades por falta de garantías, las tarifas de transporte suben, el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano –SOTE- paralizó sus operaciones por la toma de varias estaciones por parte de manifestantes; el secretario de la presidencia José Briones hizo una oferta de beneficios al movimiento indígena para que deponga la medida, Oswaldo Jarrín, ministro de defensa habló de acciones terroristas.

Por su parte, María Paula Romo informó que el Ministro de Defensa junto al Presidente retornaron a Quito, mientras el vicepresidente Sonnezhoner en rueda de prensa afirmaba que sin las medidas (eliminación de subsidios incluida) la dolarización corría peligro y que había extranjeros asalariados en las protestas. Las Universidades en Quito que brindaban albergue a los indígenas son atacadas por la fuerza pública. Manifestantes intentan ingresar al cuartel de la Balbina a correr el rumor de que el presidente estaba allí (GK ,09 de octubre). En Guayaquil se realizó la marcha por la paz, en la que el PSC bajo el liderazgo de la alcaldesa y Jaime Nebot dejaron en claro su visión de ciudad y país, “la democracia no caerá en las calles de Guayaquil” manifestó Viteri; en cambio, Jaime Nebot señaló “recomiéndeles que se queden en el páramo” en referencia a la posibilidad de que los indígenas lleguen a Guayaquil. Este día fue el de mayor represión, con incontables heridos y detenidos.

El 10 octubre, un grupo de periodistas es retenido junto a 6 policías en el Ágora de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el gobierno acusa de secuestro a los dirigentes indígenas. La Ministra de Gobierno informó del arresto de 18 ciudadanos, entre los que había un ecuatoriano y 17 venezolanos o cubanos en las inmediaciones del aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, se informó que tenían información del movimiento del presidente y vicepresidente, y que serían llevados a la justicia.

Fuente: Resumen Latinoamericano

El 11 de octubre, la CONAIE anuncia que aceptará el diálogo con el gobierno de Moreno, sin dejar de lado las movilizaciones y su permanencia en la capital. Se refuerza la presencia del movimiento indígena con el arribo a Quito de indígenas de la Amazonía ecuatoriana y de provincias de la Sierra Central.

El 12 de octubre incendian la Contraloría General del Estado, se ataca las instalaciones de Teleamazonas en Quito en el que se incendia un autobús al interior del edificio. El presidente decreta el toque de queda en algunas zonas de la capital a partir de las 15h00, lo que no impide que las manifestaciones continúen con vigor en la capital. Manifestantes incendian vehículos militares en la autopista general Rumiñahui y retiene a varios uniformados. A nivel nacional 392 carreteras se hallan cerradas y se registran 1228 puntos de conflicto en zonas rurales (Democracia TV, 2019). Una gran manifestación de mujeres recorre el centro norte de Quito.

III. Diálogo y acuerdos

El 13 de octubre, con la intermediación de la ONU y la Iglesia ecuatoriana se reúnen en un diálogo televisado en vivo representantes del Gobierno y de la CONAIE. Una inmejorable delegación del movimiento indígena confronta en vivo a los funcionarios de gobierno, el resultado fue la derogatoria del Acuerdo 883 dejando insubsistente la eliminación de los subsidios a los combustibles y la instalación de una mesa de trabajo para elaborar un nuevo Decreto (hecho que generó conflicto entre las partes). Un triunfo temporal del pueblo ecuatoriano representado en esta ocasión por la CONAIE. Hubo muestras de júbilo nacional por la derogatoria del Decreto;

El 14 de octubre, una gran minga procede a limpiar las zonas de mayor conflictividad y destrucción en la zona norte de Quito, los indígenas inician el retorno a sus territorios. El gobierno ordena la detención de la prefecta de Pichincha Paola Pabón militante de la revolución ciudadana y de otros dos integrantes de esa organización. El gobierno se aprestaba a dar soporte y a fortalecer los relatos levantados en medio del levantamiento.

IV. Lecciones que nos deja el Levantamiento popular

a. Los límites del progresismo dejaron en evidencia la continuidad del proyecto capitalista, mostraron sus debilidades al no implementar reformas estructurales, dejaron al descubierto que el modelo primario exportador basado en gran medida en la exportación de petróleo intentó ser substituido por la explotación minera a gran escala, la soberanía alimentaria generó un enorme vacío en su vínculo y gestión con el mundo indígena y campesino.

El modelo cuasi dictatorial de Correa que concentraba todo el poder de las instituciones públicas, su autoritarismo, confrontación y persecución a los opositores hizo repensar no sólo el contenido de la democracia sino el modelo de reforma institucional necesario para que ésta funcione, pero no de esa democracia liberal burguesa que como Correa pensaba pasaba por ganar elecciones y bajo el concepto de representatividad creía que podía decidir por todos y todas, sino de esa democracia participativa en la que las decisiones se construyen de abajo hacia arriba.

Dejó también en evidencia que su visión de estado patriarcal, heteronormado y clerical chocaba con los derechos de las diversidades sexuales y el feminismo. Esos límites contribuyeron al fortalecimiento de nuevas luchas con nuevos actores en el movimiento social.

b. El proceso de acumulación de fuerza del campo popular (entendido como el conjunto de organizaciones sociales con niveles de organicidad y autonomía) no depende de los gobiernos de turno, depende de sus compromisos con sus bases o representados y de los proyectos con los que cuentan. El levantamiento popular de octubre del 2019 es el resultado de un nuevo sisma en el sistema de representación política, traducido en una nueva traición de los gobiernos de turno (Correa y Moreno) a sus aspiraciones y de los aprendizajes –en algunos casos muy costosos- que el campo popular obtuvo en la década pasada fruto de los procesos de resistencia, con nuevas luchas, nuevas organizaciones, y sobre todo nuevas generaciones de dirigentes que se fraguaron en medio de violenta arremetida del correísmo (3 dirigentes asesinados, decenas de encarcelados, más de 200 procesos judiciales abiertos), judicialización de la protesta social, sacándola del ámbito político al legal, intervención y división de las organizaciones. A las organizaciones sociales con mayor trascendencia histórica (CONAIE, FUT y FP) se sumaron una serie de nuevas organizaciones de jóvenes ecologistas, feministas, animalistas, y de conciencia política (organizaciones como Vientos del Pueblo que estuvo en la primera línea de lucha, crece entre la juventud y los sectores populares con una clara posición anticapitalista, no institucional, ni reformista). Los medios de comunicación alternativa tuvieron un rol fundamental que rompió el cerco mediático de los grandes medios de comunicación y permitieron conocer hechos que la presan comercial ocultaba, y seguramente dinamizaron la movilización en ciertos momentos; la tecnología jugo a favor del levantamiento.

c. El levantamiento popular evidenció un alineamiento entre los sectores de la burguesía nacional, empresarios, grandes medios de comunicación con el gobierno de Moreno. Podría interpretarse que hubo un alineamiento de “clase”. Al mejor estilo del Estado represor las fuerzas policiales actuaron con brutalidad (saldo de 11 muertos en el marco de las protestas, 1507 heridos, 1128 de detenidos según informe “Ecuador: Lecciones de las protestas de 2019 de Human Rights Watch” (06 abril 2020), para defender el orden imperante (gobierno de empresarios, que toma medidas que afectan a los sectores populares). El campo popular demostró que la unidad campo ciudad es vital para la lucha; sumo a miles de ciudadanos inconformes, molestos con la gestión de gobierno y entre ellos miles de desesperanzados, especialmente desempleados y personas carentes de oportunidades. La pobreza, la falta de acceso a educación, salud, vivienda digna siguen siendo problemas relevantes en el pueblo ecuatoriano. Tensó también la cuerda a un nivel que obligó a tomar partido a instituciones como las Universidades (cinco al menos), que terminaron siendo de un valor incalculable al constituirse en espacios de descanso y alimentación; pero con ello también a miles de voluntarios jóvenes estudiantes especialmente, que conformaron brigadas médicas para atender a los heridos, de preparación de alimentos, y de abastecimiento. El involucramiento de sectores medios de Quito en la provisión de vituallas y alimentos también se destacan.

Fuente: RT español

d. El relato construido por el gobierno y replicado por los sectores de la burguesía era que se pretendía romper el orden democrático, que Correa y Maduro estaban tras el levantamiento, que había acciones de terrorismo tras de las protestas y que la dolarización estaba en peligro sino se quitaban los subsidios. Argumentos mal elaborados que se cayeron por su propio peso en los días mismos del paro y en las posteriores semanas. No hubo la pretensión de un golpe de Estado, pero sí la posibilidad de que se cayera Moreno si la medida duraba unos días más. El argumento hábilmente esgrimido por el gobierno de que Correa y Maduro estaban tras de la protesta, incluso llegando a señalar que habían detenido a extranjeros (venezolanos y cubanos) infiltrados en las manifestaciones no paso de ser parte del mismo formato empleado por los gobiernos de la región (Colombia, Chile especialmente) para desacreditar a las protestas, fue tan vergonzoso para la Ministra de Gobierno que luego de colocar suspicazmente elementos que daban a entender que los extranjeros detenidos en el aeropuerto seguían al vicepresidente de la República al día siguiente hayan sido dejados en libertad, ya que se comprobó que eran conductores de taxis.

La utilización del uso de personajes que tienen alto rechazo en la población (Correa) genera adhesiones entre los que desaprueban a ese personaje, pero también genera mayor compactación de los grupos minoritarios pero importantes que lo apoyan. El argumento de las fuerzas represivas de que los manifestantes utilizaban tácticas de guerrilla urbana, es exagerado si se considera que hacían alusión a escudos de madera o de lata hechos manualmente para protegerse de los disparos de la policía, el lanzamiento de voladores, o el uso de bombas molotov.

La dolarización no tenía nada que ver… pero como la casi totalidad de los ecuatorianos consideran que se debe mantener también fue puesta en “peligro” –en discurso- si no se aprobaba la eliminación de los subsidios a los combustibles. Por tanto, todos los relatos del régimen y de la burguesía cayeron por su propio peso.

e.  Una parte importante del sistema político (Asamblea Nacional y partidos políticos) desaparecieron de la escena nacional. Unos pocos entre ellos los de izquierdas apoyaron el levantamiento popular y otros como el Partido Social Cristiano que con la alcaldesa de Guayaquil Cynthia Viteri y el precandidato presidencial Jaime Nebot se jugaron abiertamente a favor del gobierno, es más brindaron “seguridad” al gobierno para que traslade la sede de gobierno a esa ciudad. Sus intervenciones sobre todo el 9 de octubre dieron cuenta de su posición radical en contra del levantamiento y del movimiento indígena, muy probablemente esta fue la causa por la que haya fracasado el intento de Nebot de ser candidato a la presidencia de la República. Hay que señalar también que el candidato Guillermo Lasso también hizo una defensa permanente del gobierno de Moreno.

f. El levantamiento de Octubre en Ecuador fue el inicio o parte del despertar de los movimientos sociales orgánicos, de los nuevos movimientos o grupos sociales que levantan nuevas luchas, de los ciudadanos comunes que se representan así mismo en contra de las injusticias, de la acumulación del capital que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres y que ejerce la violencia desde el Estado burgués, heteronormado y patriarcal; que busca igualdad de oportunidades, mayor participación, más derechos y que alzan su voz en América y el mundo. El levantamiento no podría ser calificado como un proceso con tintes revolucionarios, pero si un proceso de resistencia fuerte, importante para un mayor aprendizaje de las formas de organización, de lucha y la elaboración de un programa amplio.

g. Finalmente, ¿qué se puede avizorar en el escenario inmediato?:

El poder del pueblo en la calle –en esta coyuntura- se mostró como un movimiento de resistencia que puede construir caminos contra hegemónicos a la burguesía. El levantamiento de octubre puede ser preludio de la consolidación de nuevas organizaciones sociales y políticas, del ascenso de los movimientos sociales a una fase superior de organización y lucha, mayor radicalización en la acción, mayor nivel de conciencia de clase, mejor ubicación del problema central: el sistema capitalista y sus formas de expresión. Los gobiernos progresistas al evidenciar sus límites abrieron cierta claridad del camino en la lucha para derrotar la injusticia. Se avizora que el Sur del continente será un escenario de lucha social y por tanto es urgente la construcción de puentes que las articulen y potencien.

La pandemia o mejor definida como sindemia del COVID 19 ha destruido la economía mundial y la nacional, el desempleo se ha disparado, la producción ha disminuido a tal punto que la CEPAL estima que el PIB disminuya 12% en el presente año lo que traerá más pobreza y por tanto mayor conflictividad social. Hay que tomar partido frente a la crisis, o la financian los sectores que tienen capital acumulado o los trabajadores, por lo que podrían radicalizarse las posiciones entre el campo popular y la burguesía.

Lo que queda es la elaboración de una plataforma que englobe a todos los sectores en lucha. La construcción de un espacio de dirección colectiva, sin vanguardismos, que trace una hoja de ruta para enfrenar al sistema capitalista y que a futuro dispute la hegemonía. Un proceso que seguramente en inicio se desarrolle en el campo de la reforma pero que no pierda de vista que el objetivo final es la derrota del capitalismo.

Referencias:

  • [1] El control absoluto de las Instituciones del Estado, su gestión que oscilaba entre la democracia y la dictadura, su estilo confrontativo y persecutor, la falta de cambios estructurales; ligado a la desaceleración del crecimiento de la economía y a la intención de aprobar la reelección indefinida hicieron que la mayoría de ecuatorianos rechacen abiertamente al Régimen.
  • [2] La feroz embestida de Correa contra el Movimiento Social orgánico, incluyó a más de la judicialización de la protesta social la división de las mismas; así se conformó el Parlamento Laboral que agrupó a varios sindicatos de trabajadores, la Red de Maestros, que agrupó especialmente a educadores a contrato y la Coordinadora de Movimientos Sociales por la Democracia y el Socialismo a organizaciones unas pocas organizaciones indígenas y del campo.
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Máster en Desarrollo Económico por la Universidad Internacional de Andalucía; especialista en proyectos por la Universidad Católica de Chile. Activista ecológico y sindical. Militante de izquierdas.

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