Edición N.64, agosto 2015

La gran movilización y descontento social, expresados en el paro y levantamiento nacional del 13 de agosto, recibieron primero la indiferencia prepotente del gobierno y en especial del Presidente Correa quien, para minimizar el impacto de la lucha popular, se fue de viaje a Surinam, bailó en las concentraciones y en los festivales oficiales de “apoyo” y se dedicó a despotricar en contra de los manifestantes, acusándoles de ser instrumentos de la derecha y el golpismo y a desacreditar a sus dirigentes calificándoles de “adefesios” y “ridículos”. Pero como las expresiones de protesta fueron masivas, luego de preparar el ambiente con una costosa campaña publicitaria, el mandatario autorizó que se desate la represión y la violencia contra numerosos dirigentes indígenas, entre ellos Salvador Quishpe, Carlos Pérez y su esposa, y se detenga en todo el país a cerca de un centenar de participantes en las jornadas de lucha social.

 

Las organizaciones sociales, luego de la importante jornada de lucha, han decidido permanecer en constante asamblea y vigilancia nacional frente a las acciones diversionistas del régimen, definiendo acciones concretas para que la Corte Constitucional deje de ser un instrumento incondicional de violación de la Carta Política aprobada por el pueblo en referéndum y para que deje sin efecto aquellas normas de la denominada Ley de “Justicia Laboral”, que viola los derechos de los trabajadores y de los asegurados y pensionistas del IESS. De igual manera se ejecutarán acciones para que la Asamblea Nacional recoja el clamor popular y nacional y archive o niegue las supuestas “enmiendas” constitucionales, que representan una flagrante violación de la Constitución vigente pues para introducir su contenido regresivo en la misma se requiere, en la mayoría de casos, de Asamblea Constituyente o reformas que impliquen, en todo caso, consulta popular.

Las organizaciones sociales y de izquierda fortalecerán su lucha anticorrupción, decidida en la convención de Riobamba, apoyando el funcionamiento independiente de la Comisión Nacional Anticorrupción, con la presentación de denuncias fundamentadas sobre el saqueo y mal uso de los fondos públicos, el surgimiento de nuevos ricos y la consolidación de grupos de poder extranjeros y nacionales, principales beneficiarios de la política económica del régimen. Por ello en una JORNADA NACIONAL ANTICORRUPCIÓN se organizarán movilizaciones, acciones y debates para exigir que los entes de control y de justicia nacional e internacional no dejen en la impunidad a los responsables directos y a los encubridores, que desde la más alta esfera gubernamental, impiden se impongan las sanciones que corresponden a los funcionarios corruptos.

El espíritu y decisión de lucha demostrados a lo largo y ancho del país en las recientes jornadas de lucha, resultado de la creciente unidad de las organizaciones y el pueblo con una plataforma unitaria, son un impulso importante para derrotar el autoritarismo y la corrupción e instaurar en el Ecuador una democracia radical!